21 agosto 2005

Descentralización. Una herramienta de de gestión

El Diputado Esteban Valenzuela pública en su blog y en AtinaChile una carta al Presidente sobre los hoyos de Rancagua, indica "se ríen los expertos internacionales de descentralización y gerencia pública de nosotros"

Me parece que acá hay un punto central sobre el cual no se ha, al menos yo, escuchado en el debate de las candidaturas. El actual esquema centralizado, sin duda que ha permitido tener el Chile que tenemos, tiene muchas ventajas, pero también es un modelo que parece agotarse y estar impidiendo avanzar más hacia el Chile que queremos.

Ya es un lugar común indicar que el éxito de cualquier organización, familia, empresa, país, está determinado en gran medida por el grado de compromiso, de apropiación de su gente con el futuro común, y este compromiso se genera en gran medida por el grado de participación que tiene en la solución de sus problemas.

El centralismo, tiene la particularidad que genera en la gente la idea que la solución a sus problemas, está en los gobernantes, ellos no tienen capacidad de acción, sólo les resta hacer lobby frente a los que tienen el poder. Hoy en día esta parece ser la principal actividad de los políticos, especialmente parlamentarios, en vez de apoyar a la gente que asuma la solución de sus insatisfacciones. Esto es equivalente a los padres que no estimulan a sus hijos a valerse por si solos, y estos se convierten en seres dependientes, de los padres primero, y de sus jefes o parejas después.

El centralismo tiene su lógica, tal como la tiene el paternalismo en los padres con los hijos pequeños, evita que las regiones malgasten y desperdicien los recursos, el paradigma parece ser "los técnicos que saben la solución de los problemas son pocos, es bueno concentrarlos y están en Santiago". Este razonamiento se convierte, como un moderno Pygmalion, en profecía autocumplida.

Sin embargo, las fallas del razonamiento son varias:
  • Es posible, si se quiere, desarrollar técnicos, capacidad de gestión, en regiones
  • El desarrollar capacidad de gestión pasa por tomar riesgos y equivocarse, no desde la teoría
  • Las soluciones técnicas, cuando se requieren se compran, en regiones, en Santiago, o en el mundo globalizado
  • Si hay dificultad para elegir la mejor opción, se compra la capacidad técnica de elegir
  • Las decisiones importantes, si bien requieren fundamento técnico, son resultado de estrategias de desarrollo
  • Las estrategias de desarrollo deben corresponder a las localizaciones de la gente, y a sus deseos, desde su cultura
  • etc... (invito a identificar otras fallas de ese razonamiento)
Y claramente hay riesgos, tenemos miedo de un mal uso de los recursos, miedos legítimos, tal como tenemos miedo de las primeras salidas de nuestros hijos, y el mayor riesgo es que no nos atrevamos a dar el paso.

Tal como en la época industrial el control se ejercía por observación de los capataces, hoy en época de la información, el control se ejerce por la vía de la información. Podemos imaginar que todos los recursos que usan las regiones, los municipios, y por supuesto el nivel central, están informados en la red, no sólo sus montos, los usos, el seguimiento de los mismos, la opinión de la comunidad sobre los mismos, etc. Hoy tenemos la tecnología, nos falta sólo la imaginación para concebir este proyecto y el coraje para llevarlo a cabo.

Con una gestión basada el paradigma de la confianza, y con participación basada en la información disponible en la red en base a estándares, es posible soñar con una descentralización que nos reencante con el espacio público, con la participación en la política.

Tal como mencionaba en un post anterior sobre el rediseño de las organizaciones complejas, este razonamiento no sólo es válido para el Estado, sino para cualquier organización de complejidad que se debata entre las opciones de centralizar, o generar flexibilidad para atender a sus clientes, descentralizando

2 comentarios:

Anónimo dijo...

De tu propuesta se deriva un modelo de gestión bajo el principio de la transparencia por parte del Estado y la participación ciudadana informada desde el otro lado. Y para que eso ocurra debemos avanzar en el camino del acceso a la información pública, que es, por cierto, todo un gran tema.

Raúl Herrera L. dijo...

Gracias
Creo que son principios inspiradores potente. La descentralización es una forma de aterrizarlo