26 enero 2006

¿Hasta donde llegará el cambio de estilo?


Lo que mayormente cambiará es el estilo de ejercer la Presidencia. Esta es la frase que más se escucha respecto a nuestra nueva Presidente (a), y a la hora de ahondar más en cual es el cambio, las definiciones apuntan al carisma, la participación, la capacidad de escuchar, etc... Su historia en los cargos que ha ejercido y su actuación durante la campaña es lo que avala este juicio de cambio de estilo.

Y posiblemente este cambio de estilo le hizo más sentido al país, más que las diferencias en programas, donde estas diferencias tendían a ser menores.

La pregunta que me surge, es si este cambio de estilo, es propio de ella, de Michelle Bachelet, o será un cambio de estilo de Gobierno. Si es sólo cambio personal, es de temer que su efecto se desvirtúe a medida que baje el nivel jerárquico, tendiendo a subsistir un estilo que se ha querido cambiar y que está profundamente arraigado en el Sector Público.

Y para que sea un cambio más global, que realmente signifique un cambio de estilo, como entiendo ella quiere, se requiere más que la buena voluntad de la Presidenta, es cierto que el ejemplo se propaga, pero se requiere más. Los cambios de prácticas requieren dirección y fuerza. Se requiere declaraciones explícitas del estilo que desea que prevalezca, se requieren reformas institucionales que hagan un contrapeso al poder que hoy detentan en forma casi absoluta algunos Jefes de Servicio, y se requiere impulsar el uso de nuevas tecnologías que hagan mas transparente y participativa la gestión.

Una medida que he visto adoptar en algunos organismos, y que puede ser facílmente implementado sin cambios legales, es generar en cada servicio consejos consultivos. Estos pueden ser con el personal directivo de los servicios, para asesorar al Jefe de Servicio, y con la capacidad de autoconvocarse para dar sus recomendaciones. Esto quitaría mucho del miedo con que algunas jefaturas imponen su estilo.

Los estilos reflejan la forma como queremos relacionarnos, es una forma de vivir. Pasar de estilos autoritarios a estilos más participativos es parte de lo que muchos ambicionamos

8 comentarios:

Pilar dijo...

Me uno a esos muchos. Espero ese cambio, esa nueva forma de ejercer gobierno, esa nueva humanidad... Ese nuevo estilo simplemente más humano... menos robótico y patriarcal. Y como ante todo lo nuevo, algunos tienen miedo, pero éste va pasando... vislumbro algo bueno, diferente, que entusiasma.
Cariños

José Luis Contreras Muñoz dijo...

El desafio es mayor ,el cambio de estilo debe ir mucho más allá de Michelle

Mauricio Rebolledo dijo...

Creo que en el insconciente colectivo de todos, tanto quienes votamos por Michelle, como de quienes no, está la sensación de que se requiere un cambio de estilo en nuestra sociedad....en donde nos reconozcamos como personas, mas allá de las evidentes diferencias biologicas entre generos y dejemos de categorizarnos tanto: viejos, chicos, gordos, pelados, guatones, flojos, sureños, capitalinos, nortinos, provincianos...todos somos un poco provincianos y capitalinos segun la referencia, todos somos un poco viejos, chicos, gordos, pelados y guatones comparados con algun otro...entonces el tema es rescatarnos como personas y centrar ahí la discusion...¿que hacemos al respecto?.
Le invito a visitar el blog: mambru69.blogspot.com y revisar el post sobre Jacqueline Contreras microempresaria de Coronel, que es un ejemplo notable de romper los viejos paradigmas.
En eso estamos entonces..rompiendo paradigmas y construyendo nuevos...¿dará para un post?

Gabriel dijo...

El estilo lo veo como esa disposición o posición corporal emocional que me genera la vista de la sola imagen de la Bachelle que pusiste aquí; me pone contento, relajado, cercano, con ganas de colaborar. Y eso es un gran cambio a mi entender viniendo del cargo de presidente de la república, algo elevado, distante y autoritario.

Andrea Brandes dijo...

Realmente ya es hora de un cambio de estilo. A pesar de la buena evaluación al gobierno de Lagos, que comparto, el estilo de Lagos me tiene agotada! Tanto reto, Dios mío! Hace un par de días leía el siguiente titular: "Se enojó el Presidente"! y no pude evitar pensar "para variar"!
Un vecinito de 6 años al que le dije: ven, escuchemos al Presidente Lagos, deshechó el panorama con la frase: No quiero, me da susto!

Alex W. Levine dijo...

Creo que el cambio que un lider puede impulsar parte del "angel" que tiene, del carisma que debe tener, y sin duda los grandes líderes se han destacado por esto, como es el caso de ghandi. Creo que el tener a una mujer en la presidencia, tan carismática como Michelle, esa figura maternal protectora, permite que la resistencia al cambio sea mucho menor que con sujetos más autoritarios, y esto sin duda ayuda a que la parte más baja de la pirámide de l servicio público pueda identificarse mas con un nuevo estilo de hacer gobierno.

Alex.-

http://proyekct.blogspot.com/
http://simplementejazz.blogspot.com/

Miguelángel dijo...

Maestro, disculpe que he estado flojito, pero, estoy supuestamente de vacaciones, sin embargo, ya puedo conectarme a internet, aprovechando de leer sus siempre enriquecedores post, esta vez, tocas el tema de la mama grande, una femina que trae cambios de estilo. Bienvenida sea, como las hormigas laboriosas, hay que seguir perseverando en nuestros quehaceres, desde mi perspectiva, no hay diferencias de capacidades reales entre una hombre y una mujer, sin embargo, las damas nos llevan ventajas en lo laboriosas, comprometidas, jugadas, además , hay que reconocerlo, en un mundo machista, ellas deben ser doblemente mejores para alcanzar sus metas, Ahora desde el punto de vista emblemático, simbólico, Michelle , representa un salto cuántico para Chile, ojalá su gestión sea muy exitosa, todos esperamos que así sea. Un abrazo

Gilles Galté dijo...

Estimado:

Al leer tú blog así cómo los comentarios quedo con la impresión que el cambio de estilo se dará sólo por el hecho que tendremos una nueva gobernante cuyos atributos serán traspasados al resto de la gintezca Administración Pública tan naturalmente como sucede el cambio de noche al día.

He tenido jefes hombres y mujeres tanto en el sector público como en el privado y mi experiencia en cuanto a sus estilos, fortaleza anímica, habilidades relacionales no me permiten sostener que el genero por si sólo haga una diferencia. He experimentado que hombres y mujeres generan equipos con las mismas fortalezas y falencias.

Me preocupa ver a tantos con lo que a mi juicio son sobre expectativas respecto a lo que será capaz de hacer nuestra nueva presidenta y el estilo que "suponemos" desea transmitir a toda su administración.

Cómo bien dices tú, se requiere además de voluntad un potente liderazgo para generar e implimentar reformas que permitan cambios de prácticas que tenemos por decenios en nuestro país.

Son grandes los desafíos y requieren de acciones potentes, además de algo de suerte que nunca está demás.

Un abrazo,