20 junio 2005

La emoción de la tristeza, un ingrediente del sentido de humor

En una sesión de coach, la persona me indicaba que uno de los aspectos que quería desarrollar era su sentido del humor

Momentos antes habíamos conversado de las emociones básicas, y el rol que cada una de ellas jugaba en nuestra vida, la rabia para darnos fuerza, la alegría para relacionarnos, el miedo para cuidarnos y la tristeza para el aprendizaje. Me había indicado que reconocía que la tristeza era la emoción con la cual más le costaba conectarse. (¿herencia de nuestra cultura machista?)

A partir de lo anterior, le propuse que ligaramos ambos puntos, y la relación que hicimos fue como sigue:

-El humor que le interesa no es reírse de los otros, es poder reírse de si mismo y de sus circunstancias
-Para poder reírse de uno mismo, es necesario aceptarnos como somos
-Para poder aceptarnos plenamente, requerimos haber soltado lo que no fue
-La emoción de soltar lo que no fue, es la tristeza, reconocer que lo que tuvimos, ya sea realmente o como ilusión, ya no lo tenemos.

Esta reconstrucción le hizo sentido, pudo ver que el no aceptaba realmente las perdidas, y en vez de la tristeza se quedaba en la rabia, una rabia bien educada, no manifestada, converida en resentimiento que le impedía fluir. Lo entendió como un proceso, y se le generó las ganas de conectarse con la rabia, transformarla en aceptación de la perdida, en tristeza, y desde ahí avanzar para lograr el sentido del humor que quiere tener

¿Qué aún no acepto que me impide reírme de mi mismo y tener el humor que quiero?

3 comentarios:

Jaime Morales dijo...

Hola Raúl, mi nombre es Jaime y hace tiempo que sigo su blog, me parece muy enriquecedor como humano e ingeniero comercial.

Acerca de la emoción de la tristeza, mas que un comentario tengo una consulta. ¿Significa que aceptar la pérdida, soltar lo que no fue, es quedarse con la tristeza y ya? La tristeza como solución o como herramienta de lucha por intentar recuperar y así lograr un estado de satisfacción y poder decir lo intenté o mejor lo recuperé!

Muchos saludos y gracias por su tiempo

Raúl Herrera L. dijo...

Para Jaime

Aceptar la perdida significa aceptarla como algo que ya se perdió. Si tienes el juicio que es recuperable, anda y pelea.

Ahora en la vida hay muchas perdidas que son irrecuperables, aceptandolas se hacen mas livianas, terminas olvidandolas o aprendiendo a que sean parte de ti. Aceptarlas es como una marca en la piel que incluso puedes llegar a querer por lo que enseñó, no vivirlo como la mochila llena de piedras que es el resentimiento.

Espero te sea útil

Anónimo dijo...

Raúl:

Que potente la analogía de las marcas en la piel; las cicatrices. Yo tengo una grande en la rodilla y otra en mi dedo meñique. Las dos con historia y lecciones... y claro, las quiero. Me conectan con mi pasado, mis raices, con las formas de pensar y sentir de esos periodos de mi vida. Con todo el camino recorrido que me lleva a lo que hoy soy...

Carolina