13 septiembre 2005

El impacto del pensamiento budista en la gestión


En mi post Viviendo las emociones, Rechazo o Adicción, Alvaro recomienda leer el libro de David Fischam, “El secreto de las siete semillas”, recomendación que comparto plenamente.

David Fischman se caracteriza por traer el tema espiritual como respuesta a las inquietudes de la gerencia, y para ello se nutre con elegancia, y mostrando un profundo conocimiento, de la sabiduría oriental, en particular budista. Recientemente instalado con oficinas en Chile, ya podemos disfrutar de su página web, que contiene sus artículos y estimulantes pensamientos.

Hace poco tuvimos la visita de Deepak Chopra quién nos habló de liderazgo. Otro autor que me ha tocado conocer, y que ha visitado Chile, y que usa profusamente ejemplos orientales es Fredy Kofman. Estos expertos nos muestran la creciente influencia de este pensamiento en la gestión moderna

Sin duda el budismo como indica Gabriel Bunster, por su foco en lo que es útil, en vez de nuestra concepción occidental del foco en el bien y el mal, resulta útil a la gestión. Me gusta agregar que la creciente valoración de la persona humana en la gestión, encuentra en el budismo y sus enseñanzas la posibilidad de desarrollar importantes habilidades, como por ejemplo la capacidad de escuchar a través del ejercicio de la meditación.

Otra hipótesis de este creciente interés es la falta de sentido que agobia a muchos ejecutivos, que encuentran en las enseñanzas budistas un apoyo, aporte que también es posible encontrar en otras instancias como La Unión Social de Empresarios Cristianos, donde he escuchado las mismas inquietudes y en la revista también de inspiración católica, Desafío y sus grupos de encuentro y reflexión.

La inteligencia espiritual parece ser un tema que interesa desarrollar cada vez más a nuestros directivos. Bienvenido los múltiples aportes.

2 comentarios:

Alvaro Guital dijo...

Gracias por la cita efectuada a mi comentario.

Quisiera agregar que la visión cristiana del hombre en la estructura organizacional mejora notablemente las relaciones, en especial cuando reconocemos en el “otro” a nuestro “prójimo”. Lamentablemente, se mantiene muy enraizada en la cultura occidental la concepción griega del cristianismo, la cual separa el cuerpo del alma.

Alvaro Guital

Raúl Herrera L. dijo...

Gracias Alvaro.
me hace mucho sentido tu observación, como verás en el último post sobre emociones hablo sobre el entrenamiento corporal