20 septiembre 2005

El auto boicot de los directivos a los cambios culturales que promueven


La empresa XX tiene un ambicioso programa de cambio cultural que busca promover los méritos, la innovación, el trabajo en equipo, etc. Es frecuente escuchar a sus directivos que la gente es reacia al cambio, y si hablamos del sector público, la imposibilidad de remover a aquellos que están pegados en prácticas que ya no son funcionales o incluso que van contra las políticas de la empresa

La empresa XX celebra su fiesta de aniversario y como elemento central de su celebración reparte premios por años de antigüedad. Los mismos directivos pronuncian bellos discursos donde destacan la fidelidad de los empleados premiados y lo agradecida que está la empresa hacia su desempeño.

¿Habrán visto esos directivos el daño que se causan a sus declaraciones de cambio? ¿O será que no desean, no se atreven, ir contra la cultura predominante que le gusta ser reconocidos por años de servicio? Podemos decir que para generar valor a la empresa, se requiere conciencia y valor

5 comentarios:

Alvaro Guital dijo...

Estoy de acuerdo en que el cambio genera valor a la organización, pero no el cambio por el cambio. Una empresa con un buen equipo humano, permeable a enfrentar nuevos desafíos, puede mantenerlo por un largo período sin perder valor. Lo que no puede suceder es que las personas se instalen en los cargos, y como diría alguien se “achanchen” y adquieran una gruesa capa de grasa.

Vicente Olazaran dijo...

Interesante tema, pero no me quedó clara tu opinión.
Saludos

Raúl Herrera L. dijo...

Gracias Vicente por plantear tu duda.
La propuesta es simple.
Revisar los reconocimientos que se hacen en la organziación para que estos estén alienados con los valores que quieren promover.
El premio por años de servicio promueve sólo el estar, no el hacer, no la innovación, etc...

Carlos Insunza R. dijo...

Raúl, me parece que tu planteamiento de alinear los discursos y prácticas de la organización es claro y necesario ...
Pero creo que el ejemplo que tomas no es quizás el más afortunado ... Personalmente creo que cuando un funcionario público ha permanecido durante 20, 30 o 40 años en un servicio, ejerciendo una labor alineada con el servicio público, con la centralidad del ciudadano .. se merece, sin duda, un reconocimiento ...
ahora, si esos años lo ha pasado "permaneciendo", me parece que no es un problema con respecto al reconocimiento, sino a la incapacidad de los sistemas de recursos humanos para mantener y promover a aquellos trabajadores que realizan correctamente su labor ... cosa particularmente sensible en el servicio público ...
Entonces, claro, hay que alinear los premios ... pero en mi opinión premiar toda una carrera funcionaria de servicio ejemplar es un "must" ...

saludos

Carlos

Raúl Herrera L. dijo...

Carlos
Gracias por tu comentario
me refiero por partes
dices
"....ejerciendo una labor alineada con el servicio público, con la centralidad del ciudadano .. se merece, sin duda, un reconocimiento"

Totalmente de acuerdo

dices " no es un problema con respecto al reconocimiento, sino a la incapacidad de los sistemas de recursos humanos para mantener y promover a aquellos trabajadores que realizan correctamente su labor ."

Totalmente de acuerdo

dices "...premiar toda una carrera funcionaria de servicio ejemplar es un "must" " totalmente de acuerdo, y resalto la palabra ejemplar que usas