08 noviembre 2005

El diseño de las conversaciones. La clave que puede hacer la diferencia


En su blog, Chile País de diseño, Rodrigo Walker nos insiste con pasión la importancia del diseño, ha dedicado su vida a ello, y ha acumulado múltiples ejemplos de excelentes productos que fracasan por falta de diseño, y otros que triunfan, donde el diseño ha sido fundamental.

En nuestra concepción dualista de la vida, tendemos a pensar que esta defensa del diseño es una ataque a darle importancia a la calidad del producto, al escribir me doy cuenta que uso un lenguaje que proviene de la experiencia bélica, sin embargo lo que necesitamos es integrar.

Un buen producto sin diseño no llega al cliente, un mal producto con buen diseño tiene una corta vida.

En nuestras conversaciones podemos aplicar el mismo criterio, en este caso, el producto son nuestras intenciones, lo que queremos comunicar, como queremos llegar a la otra persona, y sabemos que muy a menudo no logramos nuestro objetivo quedando con la frustración que esa situación nos genera. Surge así una competencia fundamental que podemos adquirir, el diseño de conversaciones.

En el diseño de conversaciones, requerimos integrar, sin privilegiar ninguna, estas dos miradas, lo que queremos lograr con nuestra conversación y la recepción, la acogida, que hará nuestro interlocutor de lo que le digamos.

En lo que queramos lograr con nuestra conversación, es frecuente encontrar un obstáculo no obvio, muchas veces no sabemos lo que queremos y por que lo queremos, despojarnos del ego, de nuestras ganas de dominar, y conectarnos con el fin mas noble que podamos encontrar nos ayuda a ello. Esta conexión con el fin más noble nos evita el peligro de la manipulación asociado a conseguir objetivos de corto plazo.

En la acogida que hace nuestro interlocutor, al igual que en el diseño de un producto, nos podemos preguntar por el valor que agregamos, por las razones que lo que queremos agrega valor para la otra persona. Esto implica conocer la persona, sus emociones, y sus inquietudes, en otras palabras, escuchar como la otra persona escucha. La complejidad del fenómeno del escuchar la podemos ver en varios post (9) que ha publicado en su blog Mario Valdivia.

El diseño de conversaciones es algo que podemos aprender, es uno de los aspectos que un proceso de coaching genera, y nos ayuda a prepararnos, como lo hacemos en una clase de baile, a la danza que es la conversación, donde el lenguajear se entrelaza con el emocionar, danza que podemos hacer con placer y pasión.

7 comentarios:

Nicasio Cova dijo...

Hola Raul
Claro, preciso y potente. Aquel que siga tu lógica de diseñar conversaciones crea puentes de mucha profundidad.
Saludos
Nicasio Cova

Iris dijo...

Qué hermosa frase Raúl
He venido leyendo con mucho agrado tus artículos, terminas todos resaltando la frase final. La de este artículo me pareció poesía.

Saludos,
Iris

Araceli Casanova dijo...

que buen post, en la danza de las conversaciones se entrelaza toda la vida....eso, eso...

Raúl Herrera L. dijo...

Gracias Nicasio, Iris, Ari.
Me estimulan a seguir escribiendo

alnacif dijo...

Un post excelente e iluminador. De mucha utilidad. Felicitaciones.

Juan Pablo Belair Moreno dijo...

Raúl, me interpreta mucho tu comentario. En particular, soy un convencido que una conversación exenta de emociones no es más que una transmisión de información. Para mí, en extremos opuestos se encuentra la conversación de la neutralidad, porque inherente a la primera se despliegan las ráfagas de emocionalidad que le dan el calor, la textura, y toda esa ebullición potencial que puede tener este momento íntimo de conexión tan humano. La semiótica, el lenguaje no hablado, pueden ser tan simbióticos como equívocos en la puesta en escena, por lo que el hecho de estar en el diseño de la conversación me parece una buena manera de asegurarlo. Ahora, aprender a conversar sin filtros es tan efectivo como adictivo… solo hay que probar.

Raúl Herrera L. dijo...

Gracias Al y Juan Pablo.
Importante mirar la conversación de neutralidad, creo que es muy útil para ciertos objetivos y contextos. Es una opción, y el que sea neutral no implica que no lleve emociones.
Incorporar al diseño el lenguaje no hablado, así como las emociones enriquece el diseño.
Y concuerdo 100% que el aprender a conversar sin filtro es efectivo y adictivo, lo que no implica que no podamos diseñar si la conversación nos importa
Un abrazo